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El Mercurio: Nace la primera Red Coral del país

Nace la primera Red Coral de Chile

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Red Coral en El Mercurio Artes y Letras 18 enero 2015

Con el apoyo de la Fundación Ibáñez-Atkinson se creó un portal virtual con tutoriales de formación, entrevistas, material pedagógico e imágenes de archivo que rescatan la historia del movimiento en Chile.  

Por Maureen Lennon Zaniniovic 

Los coros están a lo largo de todo Chile. Funcionan al amparo de alguna institución educativa, de iglesias, empresas privadas y públicas, municipalidades y hasta colonias extranjeras. Varios se autogestionan y en su mayoría son de cantantes amateur que, guiados por un director, dedican tiempo importante de sus vidas para alcanzar un buen nivel y desarrollar la interpretación de un repertorio cada vez más exigente.

“El movimiento coral vive, en estos días, una etapa de gran vitalidad”, escribió para la Revista Musical Chilena el reconocido director de coros Waldo Aránguiz. El músico -uno de los más reconocidos difusores de esta práctica en nuestro país y quien ha dirigido, entre otras importantes agrupaciones corales, el Singkreis, Ars Viva y Juan del Encina- considera que en la búsqueda de una integración continental por medio del canto coral, Chile ha jugado desde hace mucho tiempo un destacado papel como creador de instancias de encuentro. Aránguiz añade que nuestro país “fue el primero en organizar a sus coros en una Federación Nacional y también el primero en asomarse por encima de sus fronteras buscando dar a América Latina una bandera de unidad a través del canto”.

Un sitio que unifica a la comunidad

Los expertos no lo dudan: la cantidad de coros que se forman sigue en aumento, y eso pese a que el movimiento coral no cuenta con apoyo económico ni reconocimiento estatal, como sí ocurre con la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI). “Según los datos que podemos recabar, más de 45 mil personas integran un coro a lo largo de Chile”, señala a “Artes y Letras” Andrés Rodríguez-Spoerer, gerente del Área de Música de la Fundación Ibáñez-Atkinson. Cantante formado en el Instituto de Música de la UC y ex gerente de la Orquesta de Cámara de Chile, Rodríguez-Spoerer lidera -junto a la periodista Marta Castillo- una cruzada por dar unidad y visibilidad a esta creciente práctica artística.

“Hoy existen coros de niños, juveniles, de adultos mayores, coros laborales y de inmigrantes, entre una larga lista. Hay un movimiento que sigue en aumento y que no ha tenido tanta cohesión ni importantes ingresos de dinero, a diferencia de la FOJI”, añade. El profesional destaca las razones del auge. “Son muchos los factores, entre otros, para formar parte de un coro no es necesario comprar un instrumento, solo se requiere la voz. Todos pueden participar, incluso aquellos que no cantan bien. En palabras simples, un coro puede funcionar solo con un buen director y el entusiasmo de sus miembros”, dice.

Marta Castillo complementa que “un coro es integrador, porque favorece la inclusión. Los beneficios -al igual que de formar parte de una orquesta- son muchísimos e inciden no solo en el área musical, sino en la formación de rasgos de la personalidad y valores a largo plazo. Los niños, por ejemplo, mejoran su autoestima y rendimiento, se educan en la constancia y la concentración”. Suma y sigue porque, como advierte la periodista, el coro “educa el respeto por el otro y la capacidad de trabajo solidario. Estimula la adquisición de valores personales y grupales, como el respeto, la tolerancia, la admiración, el compañerismo y la armonía grupal”.

Todo un patrimonio nacional

Conscientes de este boom y sus beneficios, la Fundación Ibáñez-Atkinson decidió aventurarse en la creación de la primera Red Coral de Chile. “Tras consultar a varios expertos, como los reconocidos directores Guido Minoletti, Jaime Donoso y Víctor Alarcón, todos nos plantearon la necesidad de dar forma a un instrumento que ayude al medio coral. Si bien el programa Crecer Cantando ha sido un gran aporte a nivel escolar, aún queda mucho por hacer en la elevación del nivel artístico de los coros y se hace necesario crear instancias para la formación de nuevos directores a lo largo del territorio”, apunta Marta Castillo.

Andrés Rodríguez-Spoerer complementa que -como primer aporte- diseñaron el sitio www.redcoral.cl (en los próximos días estará operativo), “como una herramienta digital de calidad capaz de llegar a aquellos que quieran formar un coro o mejorar el que ya tienen”. Llevan cerca de dos años trabajando en la implementación de este proyecto, conociendo in situ la experiencia de otros países. “Estuve en Estados Unidos, donde existe la ya consolidada organización nacional Chorus America, y conocí a fondo otras experiencias similares que, si bien son valiosas, siento que son poco amigables para el usuario. En nuestro caso, trabajamos en un portal sencillo que pueda ser revisado por todos, desde quien integra un coro profesional, hasta uno amateur , desde quien vive en la Región Metropolitana hasta quien está formando un coro en Chiloé”, adelanta el gerente del Área de Música de la Fundación Ibáñez-Atkinson, y aclara que esta red, en ningún caso, se pensó como un reemplazo de la educación formal, “sino que busca ser un complemento y una ayuda, sobre todo para los cientos de coristas que aún no cuentan con una formación básica. En muchos lugares, y como parte de esta precariedad, todavía existen coros dirigidos por profesores de gimnasia u otras disciplinas ajenas a la música. Lo que buscamos es ayudar al perfeccionamiento del canto coral, en todos sus aspectos, y generar un instrumento de cohesión que ampare a todos, sin discriminación”.

El sitio www.redcoral.cl incluye algunos video-tutoriales preparados por el Área de Música de la Fundación Ibáñez-Atkinson, donde se enseñan, entre otros temas, técnicas de relajación y posturas de la mano. Junto con ello, habrá fichas descargables para la evaluación de los integrantes de un coro, cartelera de presentaciones, talleres y actividades vinculadas a este quehacer y el equipo ya se contactó con importantes figuras del medio como Guido Minoletti y Jaime Donoso, quienes han contribuido -y lo seguirán haciendo- con distintos artículos sobre la práctica coral y su historia. Además, ya están realizando distintas entrevistas a profesionales dedicados a esta práctica musical e incluyendo fotos de archivo. “Hay un patrimonio en el mundo coral que no se puede perder. Por ejemplo, entrevistamos a Waldo Aránguiz, uno de los más importantes difusores de este movimiento, para dejar constancia de su aporte. No puede ser que muchos jóvenes que se dedican a esto no sepan quién fue Waldo Aránguiz o Mario Baeza”, comenta Andrés Rodríguez-Spoerer quien esta semana participará en un foro en La Serena, como parte de un encuentro coral organizado por la Academia Allegro. “Ahí aprovecharé de presentar este proyecto y reclutar a futuros interesados. Queremos que la comunidad coral conozca este portal y se inscriba”, dice.

Marta Castillo explica que, dentro de esta iniciativa, también está la posibilidad de realizar talleres para que los coristas se familiaricen con las redes sociales. “Que aprendan a usar Facebook y Twitter, y les saquen provecho. Las redes bien utilizadas pueden ser de gran ayuda para generar vínculos y compartir experiencias. Queremos que, además, este portal sea muy vivo y que se nutra con las inquietudes de los propios interesados. Saber, por ejemplo, cuáles son sus falencias y subir material que les ayude a reforzar estos puntos”.

Rodríguez-Spoerer puntualiza: “También queremos realizar, por lo menos una vez al año, una actividad presencial de perfeccionamiento y auspiciar actividades vinculadas al medio coral. Hay mucho por hacer”.

“Esta red busca ser un complemento y una ayuda, sobre todo para los cientos de coristas que aún no cuentan con una formación básica”.

Tres profesionales con trayectoria analizan los alcances del proyecto

Jaime Donoso

Músico, director, docente y crítico de “El Mercurio”

“La iniciativa me parece de alta importancia pues recoge el diverso y rico mundo de la actividad coral que se desarrolla en el país, establece puentes entre los grupos y sus directores, procura actualizar las estadísticas para cuantificar la realidad del quehacer actual y pretende proporcionar materiales de trabajo que son muy necesarios, sobre todo para grupos de regiones que no tienen muchas oportunidades de acceder a ellos. En este último sentido, se ha solicitado la colaboración de académicos que hagan aportes sobre temas básicos. Mi cooperación inicial es una columna con el tema ‘Música y texto’ y próximamente abordaré otros temas, como la interpretación (el director de coros como hermeneuta), los contextos histórico-estilísticos, etc.”.

Guido Minoletti

Músico y director. Estuvo a cargo, entre otras agrupaciones, del Coro de Cámara Universidad Católica de Chile.

“Desde hace años existe la inquietud en el ambiente coral de disponer de un registro nacional de los coros y directores de todo el país. La Red Coral daría satisfacción, con creces, a esta necesidad. Y, gracias a la tecnología, habría, además, la posibilidad de un amplio intercambio de información de utilidad para directores, coristas y personas e instituciones vinculadas a la actividad coral, que se extendería inevitablemente al ámbito internacional. Aunque existen algunas instancias aisladas de información acerca de festivales y conciertos corales a través de las redes sociales y el correo electrónico, esta información dista de ser exhaustiva, y muchos eventos importantes pasan desapercibidos. Lo mismo sucede con los medios masivos de comunicación, donde hay poco espacio para los coros. La Red Coral ofrecería un acceso generalizado, tanto para informar, como para informarse. Mis primeros aportes son tres columnas dirigidas más bien al público general. En una hablo de las personas que tienen dificultades para cantar, en otra me refiero a las gratificaciones y los beneficios que se reciben al integrar un coro, y en la última abordo lo que significa ser un director y las múltiples disciplinas que debe dominar”.

Wendy Raby
Directora de Crecer Cantando

“Me parece muy bien. Todo lo que ayude a los profesores a capacitarse es para aplaudir. Nosotros, como Crecer Cantando, siempre hemos abogado por los beneficios del coro. Es una ayuda para la vida porque te entrega herramientas para la sociabilidad, fomenta el trabajo en equipo y hasta favorece las buenas posturas corporales. Encuentro fabuloso que suban a la red tutoriales. El trabajo del profesor de coro es vital y en la medida que, como país, mejoremos la educación musical, podremos seguir avanzado en el reconocimiento del mundo coral. Hoy en Chile, por ejemplo, hay muchos coros de adultos mayores que son espléndidos. En nuestro caso, solo en la Región Metropolitana, contamos con 6.000 niños y jóvenes que se han beneficiado del programa Crecer Cantando”.

Otros valiosos proyectos musicales

“Estamos convencidos de que la música es un factor importantísimo de desarrollo social”, comenta Andrés Rodríguez-Spoerer, gerente del Área de Música de la Fundación Ibáñez-Atkinson. Además de Red Coral, esta entidad decidió aliarse con el Teatro del Lago en el impulso del programa “¡Puedes Cantar!”, que busca potenciar el movimiento coral de niños, jóvenes y adultos en Frutillar y la Región de Los Lagos, a través del fortalecimiento de coros y la realización de capacitaciones.

Junto con ello, la Fundación Ibáñez-Atkinson ya ha becado a varios cantantes nacionales que hoy triunfan en el exterior, como el barítono Javier Arrey, y está trabajando en la implementación de otra innovadora iniciativa formativa: Música Educa en Chile. Hace una semana, profesores de música de ocho colegios de Santiago recibieron la primera capacitación de este proyecto inspirado en las enseñanzas de la iniciativa estadounidense Education Through Music.

“Se trata de un programa de educación escolar que desarrolla habilidades a través de un modelo secuencial e integral donde la música es impartida como una asignatura y como un medio de apoyo para el aprendizaje y desarrollo de otras áreas. Ha sido probado con gran impacto en colegios de la ciudad de Nueva York, logrando mejorar el rendimiento escolar de los estudiantes, su motivación por aprender, estimulando la creatividad y la autoestima”, puntualiza la periodista Marta Castillo.

Y también apoyan a la escuela de música Papageno que lidera el barítono Christian Boesch.

 

 

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